A MUERTO UN HOMBRE BUENO


A MUERTO VICENTE FERRER, UN HOMBRE BUENO

NATALIE CLIFFORD BARNEY

Longeva como muchas otras escritoras lesbianas de la época de entre guerras, Natalie Clifford Barney supo conjugar vida y obra en una performance constante que tuvo por escenario un salón en París en el que Safo gozó de su traducción más lésbica y feminista y donde el dinero circulaba entre la comunidad de mujeres como una de las tantas llaves de la creatividad y el placer. Norteamericana voraz –de eso la acusaron alguna vez sus amantes despechadas– en una Europa herida, cuenta la historia que después de muerta su lengua siguió retozando.

A miss Natalie Clifford Barney no le gustaban los hombres. A su padre, el fabricante de máquinas de ferrocarriles Albert Clifford Barney no le gustaba que a su hija no le gustaran los hombres, pero al enviarla a la escuela Les Ruches de París no hizo más que bendecirla en el descubrimiento de que le gustaban las mujeres. Era un lugar en donde lo que nuestro educador Víctor Mercante llamaba “el imperio de la anomalía” se expandía entre ovejas negras de buena familia, algunas de las cuales saldrían de sus dormitorios con un verdadero manual de estrategias para eludir la heterosexualidad obligatoria. Allí estudiaría también la autora del libro Olivia por Olivia, historia de amor de una alumna por su maestra que aún circula en las librerías de viejo de Buenos Aires, editado por Sur. De Les Ruches, Natalie salió con Eva Palmer, heredera de la fábrica de galletitas Huntley and Palmer que al saber griego la puso en el camino de Safo en más de un sentido.

Había nacido en Ohio el 31 de octubre de 1876 para convertirse en una precursora del lesbofeminismo con el arma casi exclusiva de un salón en París (calle Jacob, Nº 22), unas cuantas bandejas de sandwiches de pepino, otras tantas de tarta de fresas y una botella de oporto (era avara). Fugada de la heterosexualidad a pesar de alguna duda ocasional generada por un industrial de Pittsburg llamado Max –quien llegó a decirle temerariamente (terminó llorando tras un cortinado): “A mí me gustan las mujeres. Ambos las amaremos”–, tuvo amantes célebres como la cortesana Liane De Pougy –perdida finalmente para la causa lésbica al casarse con el príncipe Ghika–, Dolly Wilde, sobrina de Oscar y autobautizada Oscaria –tenía la misma cabeza de huevo de su tío, aunque era menos femenina que él para hacer de Salomé– y Renée Vivien, esa poetisa inglesa cuyos abismos de opereta y su baudelerismo fatal aún esperan una tapa del Soy. Los títulos de sus libros (Cinq Petits Dialogues grecs, Je me souviens, Eparpillements, Actes et entreactes, Poems et poèmes, autres alliances, Pensée d’une amazone, Aventures de l’esprit suenan a declaraciones arrancadas de un secretaire, a archivos póstumos de métricas vencidas.

Heroína íntima de lectoras heterodoxas, gusto menor de amantes de paladar negro, curiosidad de académicos refinados en la nota al pie, Natalie Clifford Barney necesitó el rescate feminista de los años setenta para ser releída en toda su radicalidad. Si la serie de su obra no entra con soltura en los cánones modernistas es menos por su insistencia en el aforismo de póster y el fragmento autobiográfico con vocación de billetito amoroso ocasional que porque pone en cuestión la idea misma de “obra”. Miss Barney fundó una utopía feminista de puertas adentro, desinteresada por el “producto” y la filiación en el mercado patriarcal y en donde arte, vida y sexualidad se funden sin yugo de una zona sobre las otras, mientras que la cultura oral y el amateurismo convierten la fiesta y la performance en práctica proteica de pertenencia.

La relación con sus amigas amantes era una puesta en acción de una filosofía compleja en donde ella excluía de la idea de fidelidad el aspecto erótico en nombre de una ética de la belleza. Como autodidacta y en compañía de su primera amiga íntima Eva Palmer, asistió como oyente a las clases universitarias de la feminista Mary Gwynn. Estudió griego para traducir y reinterpretar a Safo, hecho capital en la genealogía literaria de las escritoras venideras. En Mujeres de la rive gauche, París 1900, 1940, la Shari Benstock consigna esta importancia: “Virgina Woolf y Natalie Barney tenían razones similares para desear aprender griego: querían rescatar a Safo de los profesores que la presentaban como una seductora de jovencitas, o que negaban que existía una sexualidad sáfica. Los escritores del siglo XlX, homosexuales muchos de ellos, se había apropiado de Safo, identificándola con una imagen de la concupiscencia, y equiparaban el amor sáfico a la decadencia femenina. En Inglaterra, la Safo de Swinburne invitaba al repudio; y en Francia la de Baudelaire exigía un correctivo. Rescatar a Safo como poeta, cuya obra celebra el amor y la amistad entre mujeres, constituía una importante tarea lésbico feminista hacia finales del siglo XlX”.

Para Miss Barney la política de las mujeres se oponía a la gran política. Durante la Primera Guerra Mundial, mientras muchas amigas lesbianas se abalanzaban sobre los volantes de las ambulancias, ella insistió en seguir organizando reuniones de túnica rigurosa en su casa de la calle Jacob, en París, que poseía un templete llamado “de la amistad”. Durante la Segunda se refugió en Florencia, desde donde reclamaba por carta a su ama de llaves redecillas de pelo, se preocupaba por el estado de la hiedra de su jardín o porque le había llegado un rumor de que un gallo se paseaba por el frente. Tuvo por la Resistencia un desprecio semejante al de Chanel, que protestó porque fueron a detenerla por colaboracionista en sandalias y terminó, quizás bajo influencia de Pound, cantando loas a Mussolini, en términos más o menos idiotas.

Credo

Fue en el número 22 de la calle Jacob donde se gestó quizás el mito de origen de una cultura que ponía entre paréntesis, determinadas noches, el principio masculino: la representación de Equivoque, una versión teatral en donde Safo no se suicida por amor a Faón sino porque una de sus alumnas va a casarse.

Colette, a pesar de que en su libro capital Lo puro y lo impuro –un precoz ensayo autobiográfico sobre los disidentes sexuales– trate con ironía a la comunidad lesbiana de Miss Barney, no sólo formaba parte de ella sino que no dejó de abrevar en los principios sistemáticos de esa alianza de formación mutua que se expresaba en textos y cuadros vivos. Es que en ese salón donde a través de veladas mixtas se convivía con los grandes de la literatura como Paul Valery, Ezra Pound, Gertrude Stein, William Carlos Williams, Blaise Cendrars, René Crevel y André Gide, feministas no siempre lesbianas se remozaban del yugo al que solía someterlas la pareja con un artista moderno macho sino que tramaban ediciones, viajes, mecenazgos.

El amor más duradero de Miss Barney fue Romaine Brook, norteamericana como ella pero de menos fortuna –hasta tal punto que de chica había sido canillita en Nueva York–, Romaine era una retratista de éxito –insistía en usar como modelos a mujeres travestidas y en su paleta sólo se veían los colores que pueden verse en un frack– y una paciente partenaire en ese matrimonio con quien renegaba de él ya que, en su Manuscrit autographe, Miss Barney había lanzado a modo de plataforma: “En este momento de la evolución humana, ya no habrá ‘matrimonios’, sino tan sólo asociaciones de ternura y pasión. El juego de las afinidades se verá dirigido por antenas mucho más delicadas. Estas idas y venidas procederán del espacio. Para aportar algo, hay que venir de otra parte”. A pesar de hablar de “antenas”, es poco probable que al afirmar que “para aportar algo, hay que venir de otra parte” pensara en los extraterrestres en vez de en los norteamericanos como ella misma.

Si Miss Barney tuvo amantes permanentes y simultáneas como si practicara una suerte de militancia, a una de ellas, Lucie Delarue Mardrus, apodada la princesa Amande y casada con el traductor de Las mil y una noches, no se le escapaba que esa práctica exigía un ritmo de “time is money”. En una carta, escrita quizás en tiempos en que debía compartirla con una o dos rivales, le interpretó rencorosa: “Pues es usted terriblemente norteamericana, a pesar de sus aires de no ser de ninguna parte. Veinticinco citas en todos los barrios de París a la misma hora, sin contar cinco minutos en el teatro y un cuarto de hora en el concierto, en fin, el excesivo meneo que le viene de los paquebotes, de los trenes y de los hoteles que comenzó a recorrer tan pronto como todos los yanquis ricos”.

Natalie Barney era poco dada a la teoría, pero es probable que no ignorara las estrategias de militantes gays como Magnus Hirschfeld, que venían organizándose desde fines del siglo XlX para que se eliminaran las sanciones legales a la homosexualidad, argumentando su condición de innata, ya que en una ocasión en que un tío vino a informarla sobre su mala fama, anotó: “Cuando el amigo de la familia se marchó tras haber cumplido su ‘penoso deber’ y me quedé sola, me observé a mí misma sin vergüenza: nunca han censurado a los albinos tener los ojos rosa y los cabellos blancos ¿por qué me censuran ser lesbiana? Es un asunto de la naturaleza: mi rareza no es un vicio, no es ‘querida’y no perjudica a nadie”.

Las mujeres exiliadas en París durante principios del siglo XX, de las que Miss Barney era una de las ideólogas, también plantaron los principios de una comunidad económica alternativa. Si en la prostitución y en el casamiento, el dinero no hacía más que circular del padre al marido, las chicas lo hicieron pasar por los bolsillos propios y de la amiga y no sólo para simple manutención sino como mecenazgo informal.

La millonaria Winifred Ellerman, apodada Bryher –de vocación historiadora–, burló la condición de casarse que su padre le impuso para heredarlo, armando un matrimonio/sociedad con el escritor McAlmon. El dinero de ella pagó la manutención de la poetisa Hilda Doolittle (H.D.) y, entre otras cosas, la edición de El almanaque de las mujeres de Djuna Barnes, breviario secreto de las lesbianas belle époque, y encomio rebuscado del cunilingüis que fue impreso en Darantière, la misma imprenta del Ulyses de Joyce.

En ParísLesbos el dinero que la cortesana Lyane de Pougy recibía de sus protectores iba a parar a sus amigas, así como el de las nobles de cuna a las plebeyas que, reclutadas en los salones, a menudo provenían de las fábricas y de la cocinas.

En ocasión de una pelea con su amante Renée Vivien, que la había abandonado por correspondencia en nombre de su relación con una baronesa riquísima apodada La Brioche (la autora de un volumen llamado Effuillements o Deshojes), Miss Barney, bromeando con el suicidio, distribuyó joyas de familia entre sus amantes y algún que otro admirador, muchas de ellas lo suficientemente valiosas como para financiar estudios o huidas del matrimonio. A la madre le deja un anillo de oro y marfil de Lalique, a Renée Vivien, pendientes de zafiro y una enorme sortija de oro, a Eva Palmer, todos sus papeles y un retrato en que ella posa con una mandolina, a Olive Custance, mil dólares y un escarabajo de oro, a Grace Train, un collar de turquesas rojas y así siguiendo. Años más tarde, Dolly Wilde le dio a Miss Barney el disgusto de morir primero, dejándole su fortuna en pago de deudas que databan de su pasado amor. Miss Barney revolvió propiedades sin encontrar el testamento hasta que creyó recordar que lo había guardado en el Crédit Lionés. Corría 1942. Según Jean Chalon, el biógrafo más apasionado de Miss Barney (Retrato de una amazona), mientras ella tomaba sol en Florencia y el mundo se venía abajo, Berthe, su ama de llaves, logró que los alemanes se avinieran a abrir la caja con la siguiente frase: “La señorita no puede ser judía porque es íntima de Mussolini”. Con el testamento de Dolly Wilde saltaron joyas y 50 horquillas de oro.

Chismes

Hay una anécdota seguramente apócrifa que intenta explicar el destino cumplido de Natalie Barney. Cuando era pequeña, una banda de chicos la perseguía por el corredor de un hotel hasta que ella se refugió en unas rodillas afelpadas y obtuvo consuelo de su dueño, un extranjero que estaba en gira de conferencias. Era “El tío de Dolly”. Otra anécdota cierra el círculo wildeano llevando la tragedia a comedia: Natalie tenía un romance con la inglesa Olive Custance, autora de un opúsculo llamado Opalos, mientras planeaba un matrimonio a lo Bryher que le permitiera hacer del marido más un socio que un partenaire. Eligió, tragándose la risa de quien fracasa en beneficio propio, a Lord Alfred Douglas, ese chongo blanco que llevó al “tío de Dolly” a la cárcel y al consiguiente escarnio público. Albert Clifford Barney puso el grito en el cielo y casi empezó a rezar por la persistencia del safismo soltero en lugar de aliado en binomio con sodomía. Entonces Olive Custance tomó el candidato desechado con el que tuvo hijos –Mis Barney fue la madrina de uno de ellos–. Tanto culebrón jurídico, tanta desdicha artística y literal para terminar cediendo todos –el tío de Dolly ya lo había hecho– al coito a favor de natura.

Una vez Marcel Proust quiso conocer a Miss Barney. Jean Chalon lo cuenta con una especie de tono triunfante de celoso: “Natalie espera. Leyendo intenta no dormirse y vigila que la temperatura de la sala no baje de los veintidós grados exigidos por el visitante, que llega muy puntual. Sodoma y Gomorra se hallan cara a cara y se dan cuenta de que no tienen nada que decirse”. Para Miss Barney, La recherche describía lesbianas improbables, ese tísico no sabía nada de Lesbos, pero lo peor es que inventaba mal.

Antes de los años veinte, Miss Barney bailaba tango bajo la dirección del escritor André Rouveyre. ¿Sería el mismo que Saborido había llevado al salón de los Rothschild?

¿Lo haría bien, ella que nunca había querido dejarse llevar?

Una vez Natalie Barney encaró una cruzada personal. Ramón Gómez de la Serna había publicado su libro Senos, taxonomía cubista pretendidamente exhaustiva, impertinencia leve en donde decía que a los senos de las quinceañeras daban ganas de cascarlos con una cucharita, que en los de las gigantas uno se podía recostar como en una cama de matrimonio; que los senos pintados por Cranach eran de mujeres góticas, idiotas e incitantes; que el seno preferido era el izquierdo porque era la cápsula del corazón. La colección era frívola, rebuscada pero impactante. Miss Barney escribió un artículo que dedicó “al hombre, ese destetado” y donde le chantaba a Ramón como desde una barricada: “Defender a los senos contra sus errores y sus incomprensiones masculinas me parece defender de algún modo mi patria”.

De España, a Miss Barney sólo le gustaba Lola Flores.

Siempre viva

Como toda artista atrapada por su personaje, Miss Barney fue inspiradora de otros. Lyane de Pougy la reinventó en su Idylle Saphique, Renée Vivien en sus Etudes y Preludes, Remy de Gourmont en Lettres à l’Amazone, Lucie Delarue Mardrus en L’ange et les pervers, Radcliffe Hall en El pozo de la soledad. Son versiones que coinciden en creer en su belleza, inteligencia y seducción, pero matizan la proporción de reproches, de juicios que sangran por la herida. El retrato más irreverente y elogioso de Natalie lo ha hecho Djuna Barnes en El almanaque de las mujeres, librillo repartido anónimamente en 1928 por las calles de París y donde los nombres de los personajes encubren a las habituales invitadas de la calle Jacob. Empieza como si sonaran trompetas (o trompas de Falopio): “Esta es la Historia de la Moza más hermosa y delicada que jamás humedeció una Cama. Se llamaba Evangeline Musset y había sido condecorada con una Enorme Cruz Roja por la Dedicación, el Alivio y la Distracción que proporcionaba a las Muchachas en sus Partes Posteriores, en las Anteriores y en cualquiera de esas Partes que tan Cruelmente las hace sufrir”. Obviamente Evangelina Musset tiene como modelo a Natalie Clifford Barney. Un idéntico tono de euforia corporativa despertó la fiesta de reedición de El almanaque de las mujeres hecha por la editorial Egales de Barcelona en la que Pati Limona leyó un texto escrito parte en catalán, parte en español y en el que, en honor al público, debía atender a una introducción democrática: “Constituye un requerimiento de educación y buenas maneras (que sería imperdonable no satisfacer) empezar ésta y cualquier intervención saludando debidamente al público asistente. ‘Señoras. Señores’ (pero ¿es éste el apóstrofe adecuado?) ‘Damas. Caballeros’ –y la lectura de El almanaque... empieza a interferir peligrosamente–: ‘Damas. Caballeros. Damas y caballeros (a la vez). Damas caballerosas. Caballeros adamados. Señoras señores. Señores señoras. Ambiguos y ambiguas todos. Lesbianas (algunas). Inconfesas (algunas más). Heterosexuales reincidentes e inamovibles (todavía bastantes). Curiosos y curiosas que no perdáis este don. Militantes. Imaginantes. Sintientes, sentidas y consentidas. Buenas tardes y gracias por venir’.”

Como todas las grandes soberanas del amor, Natalie Barney fue burlada hacia el final de su vida por una criatura vulgar. Se llamaba Gisèle , tenía 58 años, marido, hija, nietos y era lo suficientemente astuta como para que Romaine Brook abandonara a una amazona casi centenaria a la que le había tolerado todo. Para colmo, Natalie había sido desalojada del pabellón de la calle Jacob y vivía en el hotel Meurice. Murió el 2 de febrero de 1972, a los noventa y seis años, no sin quejarse porque su nueva querida se retrasaba en el teatro.

En Mujeres de la rive gauche, París 1900, 1940, Shari Benstock consigna insidiosamente que Djuna Barnes y Alice B. Toklas vivieron hasta los noventa años y que Winifred Ellerman, Margarete Anderson y Janet Flanner casi lo lograron. Deslizar cualquier conclusión que asocie estrechamente lesbianismo y longevidad sería pecar de parcialidad política e inconsistencia científica pero no más que lanzar, como se hacía por los años de la llamada Safo de Washington, anatemas a la bicicleta, la máquina de coser y las horquillas de pelo por considerarlas peligrosos gadgets masturbatorios.

Decididamente Natalie Barney murió mejor literariamente, es decir como Evangelina Musset, llorada por un grupo de mujeres que se agolpaban en funeral y a las que les humeaba el interior de las polleras: “Y, cuando se acercaron a recoger las cenizas, descubrieron que todo se había quemado menos La Lengua: llameaba negándose a ser polvo y retozaba sobre el montoncito que había sido Ella”.

Fuente :Página12

SERAPHINE LOUIS

Séraphine Louis, algunas veces citada como Séraphine de Senlis, nació en 1864 en Assy (Oise).

Jamás estudió pintura, ni durante los tiempos de su niñez, cuando fue pastora, ni posteriormente, cuando trabajaba como sirvienta.

¿Cuándo empezó a plasmar con formas y colores sus sueños y sus impulsos? ¿Por qué lo haría? Sabemos muy poco del drama íntimo de su pequeño ser. Y quizás todavía sabríamos menos de su arte si el azar no la hubiera reunido con aquél hombre que, impresionado por las imaginaciones de Rousseau, seguía la huella de los modernos primitivos.


En el año 1912 Wilhem Uhde se trasladó a Senlis para descansar en la paz de esa vieja y pequeña ciudad de la Ile de France, cercana a Paris y, al mismo tiempo, alejada del Barullo. Cada mañana acudía una mujer para limpiarle la vivienda. Uhde apenas se fijó en ella. Un buen día vió en una casa de Senlis un bodegón de manzanas que le llamó la atención. Preguntó el nombre del pintor. << ¡Es su asistenta Séraphine!>> Hasta ahí le había guiado el destino a ciegas. Ahora podía cuidarse Uhde de que los estáticos ramos de flores crecieran hasta convertirse en poderosos árboles de fantasía.


Uhde señala que Séraphine guardaba rigurosamente el secreto de su pintura. Nadie podía mirar cuando ella pintaba, cuando mezclaba los colores y preparaba el lienzo para que todo se efectuara con perfección artesana. Vivía con un recogimiento monacal en su pequeña habitación, sobre cuya chimenea siempre ardía una eterna luz a la Virgen.


Pequeña, ajada, con mirada ardiente y oscura sobre su pálido rostro, pintaba en una especie de trance, como jardinero místico, los flamantes ramilletes tras los cuales se oculta la tentación de todo lo sagrado. Plantas carnales con frutos rodeados de pestañas, ornamentos foliáceos hechos de suntuosas plumas delicadamente coloreadas, en cuyo resplandeciente nervio se abren ojos. Extraña malla de susurrantes y concupiscentes ramajes con sartas de perlas compuestas por bayas del arbusto de la ternura, y umbelas estrelladas del jardín de los placeres. (…)
(…) Todas las luces y las brasas de sus sueños se apagaron un día. Entonces vagó de casa en casa y predicó el fin del mundo. Su espíritu había quedado vacío y desequilibrado. En 1934 murió en el asilo de ancianos de Clermont.


Para Séraphine el arte fue como una revelación. Para ella la pintura –igual que para Van Gogh- era un acto afectivo. Era como si se redimiera mediante el acto de la creación. Con los ojos inmensamente abiertos caminaba a ciegas por la uniforme monotonía de su insignificante vida.

FUNDACIÓN BAILE DE CIVILIZACIONES


Este es un articulo que escribí, para la Función Baile de Civilizaciones y me gustaría dejároslo aquí para que pudierais leerlo.



Todos alguna vez en nuestra vida, nos hemos sentido atraídos por el mar ,si hemos nacido cerca de él nos marca con su aroma , con su color... a veces con su paz y otras con su bravura, para nosotros ha sido fuente de cultura, de hermandad, de tolerancia, hemos estado abiertos a todas las cosas bellas que nos ha traído de allende los mares, distintos colores de piel, distintos sabores, distintos olores, músicas que se han hermanado con las nuestras e infinidad de personas que nos han dejado, casi sin saberlo, la capacidad de creer que el mundo necesita aceptar todas las civilizaciones, porque la diversidad nos enriquece.

Yo soy Mediterránea, esto implica que por mis venas corren muchas mezclas de sangre, muchas culturas, por mi mar navegaron, Fenicios, tartesios, íberos, egipcios, minoicos, griegos, etruscos, sículos, latinos, libios, Cartagineses, etc. Ha habido tantas y tantas culturas rodeando este mar interior que uno no pueden dejar de maravillarse.

Para los poetas ha sido fuente inagotable de inspiración, no se han mostrado indiferentes a la cambiante naturaleza oceánica, y han creído ver en ella sorprendentes analogías con muy diversos aspectos de la existencia y los sentimientos humanos, o con la asombrosa vastedad del Universo.

Así, el poeta griego Constantinos P. Cavafis, extrae de las singladuras de Ulises un símbolo de la vida humana. Juan Ramón Jiménez, poeta intelectual, reflexivo, descubre en el océano una alegoría del anhelo de eternidad, mientras que para Rafael Alberti, imaginativo y vitalista, el recuerdo de la mar está unido a la añorada felicidad de la infancia y del final de la vida.

Y con un corto poema de Rafael Alberti os quiero dejar, no sin antes deciros que para mí el mar es la hermandad de las civilizaciones y las culturas, algo que nos enriquece a todos.

Madre, vísteme a la usanza
De las tierras marineras:
El pantalón de campana,
La blusa azul ultramar
Y la cinta milagrera.
-¿Adónde vas, marinero,
Por las calles de la tierra?
-¡Voy por las calles del mar!.






HIPATIA LA ESTRELLA DE ALEJANDRÍA



Hipatia de Alejandría fue una filósofa y maestra neoplatónica, que destacó en Matemáticas y Astronomía; perteneció a la Escuela filosófica de Alejandría a comienzos del siglo V. Fue una mujer de preclara inteligencia y espíritu libre, que en la Alejandría del siglo IV representa una de las cumbres de la cultura greco-romana. Por su agudo intelecto, vastos conocimientos, dotes de magisterio y carisma personal, brilló entre los sabios de la época. Hipatia, "la más grande", es un personaje de la historia del conocimiento que no pasó inadvertido para nadie. Su figura toma tintes trágicos por lo cruel de su muerte, testimonio de adónde puede llevar el fanatismo. Voltaire, entre otros, así lo destacó.

Alejandría en el siglo IV

Egipto era una provincia romana y continuó siéndolo hasta la llegada de los árabes en el siglo VII. En el año 312, el emperador Constantino se había convertido al cristianismo. Al año siguiente, en el 313, fue el Edicto de Milán por el cual se estableció la paz religiosa y la libertad de cultos. En el año 330, Constantino trasladó la capital del imperio a Bizancio, que pasaría a llamarse Constantinopla. En los últimos años del siglo IV Roma se dividió en dos partes, Imperio de Occidente e Imperio de Oriente. Egipto fue incorporado al Imperio de Occidente y en estos años vive el ocaso de su Historia Antigua.

El cristianismo había llegado a Egipto. En la época que nos ocupa se suceden grandes controversias y disputas entre las distintas facciones de cristianos. Algunos autores reseñan cómo las peleas llegaron a hacerse callejeras. La Iglesia cristiana defendía en estos momentos su independencia respecto al poder imperial, y los emperadores del siglo IV se consideraban autócratas y muy por encima de la ley. En Alejandría vive y predica el obispo Teófilo (385-412), fanático, intransigente y exaltado, enemigo de Juan Crisóstomo que predicaba en la Iglesia de Antioquía. La rivalidad entre Alejandría y Constantinopla también era algo a tener en cuenta, ya que afectó grandemente a las iglesias del resto de la cristiandad. Finalmente la iglesia egipcia se separó de la iglesia de Oriente. Tuvo entonces lugar la aparición de la lengua copta, una mezcla entre el egipcio demótico y la influencia del griego.

En estas circunstancias históricas vino al mundo en el año 370 (otros historiadores aseguran que fue por el año 355) Hypatia de Alejandría, en un momento en que el estudio y la importancia de las ciencias y del saber estaba casi olvidado, y aun perseguido por la ignorancia y la intransigencia de algunos obispos.

Una mujer en la Ciencia

Hipatia nació en Alejandría a mediados del siglo IV, algunas referencias dicen que en el 370 y otras que en el 355. Teón, su padre, era un célebre matemático y astrónomo, muy querido y apreciado por sus contemporáneos, que seguramente trabajaba y daba clases en la biblioteca del momento, es decir en la biblioteca que en algún momento sustituyó a la Biblioteca de Alejandría, desaparecida en el incendio del año 48 adC. Teón fue un sabio que no guardó los conocimientos de la ciencia para sí y sus discípulos sino que hizo partícipe de ellos a su propia hija, algo verdaderamente insólito en el siglo IV. Hypatia por su parte era una mujer inteligente y abierta a todo el saber que su padre quisiera volcar sobre ella y así fue cómo se educó en un ambiente académico y culto. En efecto, Teón le transmitió su conocimiento sobre las Matemáticas y la Astronomía además de la pasión por la búsqueda de lo desconocido. Los historiadores han llegado a asegurar que incluso superó al padre, y que muchos de los escritos conservados que se suponen de Teón son en realidad de la hija.

Aprendió también sobre la historia de las diferentes religiones que se conocían en aquel entonces, sobre oratoria, sobre el pensamiento de los filósofos y sobre los principios de la enseñanza. También se interesaba por la mecánica y ponía en práctica la tecnología. Se sabe que inventó un aparato para destilar el agua, un hodrómetro graduado para medir la densidad de los líquidos y un artefacto para medir el nivel del agua.

Viajó a Atenas y a Roma siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar.

La casa de Hypatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama. Uno de sus alumnos fue Sisenio de Cirene, obispo de Ptolemaida (en Fenicia), rico y con mucho poder. Este personaje dejó escrita mucha información sobre Hypatia, su maestra. Por medio de él pueden llegar a conocerse los libros que ella escribió para la enseñanza, aunque ninguno ha llegado a nuestros días. Otro alumno llamado Hesiquio el Hebreo escribió unas obras que se conservan, en las que también hace una descripción sobre las actividades de Hypatia y asegura que los magistrados acudían a ella para consultarle sobre asuntos de la administración. Dice también que fue una persona muy influyente en el aspecto político.

Muerte de Hypatia

Hypatia era pagana y le tocó vivir en tiempos duros para el paganismo. Su situación llegó a ser muy peligrosa en aquella ciudad que se iba haciendo cada vez más cristiana y cuyo cristianismo iba derivando en el fanatismo. Los filósofos neoplatónicos como Hypatia no eran bien vistos y pronto se vieron cruelmente perseguidos. Algunos se convirtieron al cristianismo, pero Hypatia no consintió en ello a pesar del miedo y de los consejos de su amigos como el caso de Orestes, prefecto romano y alumno suyo, que no consiguió nada a pesar de sus ruegos. Hypatia resultó ser para sus enemigos, no una mujer científica sino una bruja peligrosa.

En el año 412 el obispo Cirilo de Alejandría fue nombrado (para sustituir a su tío Teófilo), patriarca, un título de dignidad eclesiástica que sólo se usaba en Alejandría, Constantinopla y Jerusalén, que equivalía casi al del papa de Roma. Cirilo (elevado siglos más tarde a los altares) era un católico exaltado que no consentía ninguna clase de paganismo ni de herejía y que luchó toda su vida defendiendo la ortodoxia de la Iglesia y combatiendo el nestorianismo. Algunos historiadores creen que Cirilo fue el principal responsable de la muerte de Hypatia, aunque no exista documentación directa que lo acredite.

La tradición dice que Cirilo era enemigo de esta mujer científica, a la que temía y admiraba a la vez. Pero siguiendo el pensamiento general de la época, no le era posible comprender ni tampoco consentir que una mujer se dedicase a la Ciencia y menos aún a esa clase de ciencia que difícilmente podían comprender las personas que no eran eruditas en el tema. Por lo tanto es posible que creara un clima y un ambiente de odio y fanatismo hacia ella, tachándola de hechicera y bruja pagana. En el mes de marzo del año 415, Hypatia fue asesinada de la manera más cruel por un grupo de monjes fanáticos de la iglesia de San Cirilo de Jerusalén Los hechos están recogidos por un obispo de Egipto del siglo VII llamado Juan de Nikio. En sus escritos justifica la masacre que se hizo en aquel año contra los judíos de Alejandría y también la muerte de Hypatia. Cuenta cómo un grupo de cristianos atolondrados, impetuosos y violentos, seguidores de un lector llamado Pedro fueron en su busca , la golpearon, la desnudaron y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar a un templo llamado Cesareo; allí continuaron con la tortura cortando su piel y su cuerpo con caracolas afiladas, hasta que murió; a continuación descuartizaron su cuerpo y lo llevaron a un lugar llamado Cinaron y allí finalmente lo quemaron. De esta manera creyeron dar muerte a lo que ellos llamaban idolaría y herejía.

Orestes, el prefecto romano amigo y alumno de Hypatia informó de los hechos y pidió a Roma una investigación. Pero por "falta de testigos", se fue retrasando, hasta que llegó un momento en que el propio Cirilo aseguró que Hypatia estaba viva y que habitaba en la ciudad de Atenas. Orestes tuvo que huir de Alejandría y abandonar su cargo.

A partir de la muerte de Hypatia se terminó la enseñanza del pensamiento de Platón no sólo en Alejandría sino en el resto del Imperio. El interés por las ciencias fue debilitándose y la Historia entró en el oscurantismo. Pudo sobrevivir en Bizancio y poco después empezó de nuevo a florecer en el mundo árabe musulmán.

Feliz día de MMGYLQTC


Hoy mi amiga Charo del blog TODO ESTÁ POR HACER Y TODO ES POSIBLE y como me a parecido encantador aquí os lo dejo.Espero que os lo paseis bien leyendolo.


Hoy es el día de las Mujeres Muy Guapas y Listas que Te Cagas,por tanto, por favor, reenvía este mensaje a todas aquellas mujeres que creas que corresponden a esta descripción. A mi no hace falta que me lo reenvíes, ya que lo he recibido de parte de otra Mujer Muy Guapa y Lista que Te Cagas!

Y recuerda que hay que vivir con este lema: La vida NO debería ser un viaje a la tumba con la intención de llegar seguras, con un cuerpo bien atractivo y conservado, sino un viaje para llegar patinando de lado a lado con una tableta de chocolate en la mano y una copa de vino en la otra, hecha polvo y gritando: "Uaaaaaauuuu menudo viaje!!"

¡Por las mujeres!

Dentro de cada persona vieja hay una persona joven.... que se pregunta qué coño ha pasado...
- Cora Harvey Armstrong-

Dentro de mí vive una mujer delgada que grita para salir. Pero generalmente la puedo acallar con galletas.
- Anónima -

Los años más duros de la vida son entre los 10 y los 70.
- Helen Hayes (a los 73) -

Los 35 es esa edad en la que finalmente consigues tener la cabeza en su lugar, mientras que el resto del cuerpo empieza a caer.
- Caryn Leschen -

Si no puedes ser un buen ejemplo.... deberás ser una espantosa advertencia.
- Catherine -

La frase "madre trabajadora" es redundante
- Jane Sellman

¿Os imagináis un mundo sin hombres? sería un mundo sin delitos y lleno de mujeres felices y gordas
- Nicole Hollander -

Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu permiso
- Eleanor Roosevelt -

VAMOS A DISFRUTAR CON LOS GATOS!!!!!!!

LOS INDIGENAS DE JAPÓN,LOS AINU

Los ainu (palabra que significa "humano" en el idioma ainu) o ainos son un grupo étnico indígena en Hokkaido y el norte de Honshu, en la parte septentrional de Japón, así como en las islas Kuriles y la mitad meridional de la isla de Sajalín en Rusia. Son también conocidos como Ezo o Yezo (蝦夷) en japonés antiguo, y como Utari (palabra que significa "camarada" en idioma ainu) que es como hoy en día prefieren ser llamados. En la actualidad, hay unos 15.000 japoneses con alguno de sus padres o ambos pertenecientes a ella.

De orígenes muy antiguos, a los ainus se les ha atribuido ancestros de tipo caucasoide o australoide, sin embargo, actualmente se les relaciona con la expansión de los primeros pobladores de Asia y con los pueblos actuales de Siberia, y especialmente con los Nivejí o Nivji de Sajalín y los Coriacos o Koryak de Kamchatka, que hablan lenguas paleosiberianas, así como con los primeros pobladores de Okinawa, aunque los ainus tienen caracteríticas genéticas propias, que demuestran su antigua diferenciación de las demás poblaciones contemporáneas de la región.Estos resultados concuerdan con los hallazgos geológicos y arqueológicos: los primeros pobladores de Hokkaidô arribaron durante la última glaciación hace más de 18 mil años.


Las figuras geométricas que decoran la ropa, similares a las que aun hoy usan los Ainu, se han encontrado en restos muy antiguos. Desde entonces los Ainu ya habitaban Hokkaidô, en el 5000 a de C. según hallazgos arqueológicos, pero también vivían en la mayor parte de Honshu y quizás algunas zonas de China, incluso documentos chinos ya hablan de su existencia con el nombre de Tung I (bárbaros orientales). La cultura Ojotsk que floreció del siglo V al siglo VII en Hokkaido, las islas Kuriles, la isla de Sajalín y la cuenca del Amur, parece estar relacionada con los Ainu y sus rituales espirituales con osos sacrificados. Entre el siglo VIII y el siglo XI floreció en la región la cultura Satsumon, procedente del sur, y produjo cambios culturales en la vida Ainu.


A partir del siglo XVII, los japoneses ya llegaron a tener presencia en los territorios ainus, que en un principio fueron intercambios comerciales hasta el inicio de la era Meiji, cuando el gobierno liquidó el poder del clan Matsumae, que se dedicaban al comercio e inició una campaña de aculturación de la población ainu, que no estuvo exenta de problemas en cuanto a calidad de vida, por lo que parte de la población nativa se desplazó a la península de Kamchatka.

Se tienen noticias de algunas visitas por parte de los europeos, primero por la Compañía de Jesús y luego por el viajero holandés Vries, quien los describió en 1643. Posteriormente, los rusos anexaron algunas regiones del territorio ainu en su imperio hasta 1875, cuando la mitad sur de Sajalín fue cedida a Japón.

Las relaciones con los japoneses fueron en cierto grado tirantes desde que los integraron al país en el siglo XIX. Durante el siglo XX, su cultura empezó a decaer no sólo por la influencia de los japoneses sino de la cultura estadounidense, que desde 1945 impulsó una mayor vinculación socio-económica. En 1973, los ainus se reunieron por vez primera en una asamblea para reivindicar los derechos de este pueblo en la nación japonesa. Actualmente cuentan con una participación en el parlamento japonés.

El viernes 6 de junio de 2008 el parlamento japonés aprobó por unanimidad una resolución en la que se reconoció a los Ainu como "un pueblo indígena con su propia lengua, religión y cultura" Este reconocimiento, si bien tiene un valor más simbólico que práctico, permitirá al Gobierno japonés destinar ayudas en materia de educación y empleo a los miembros de esta etnia.

Los ainus tienen creencias animistas, según las cuales todo en la naturaleza tiene un "kamui" (espíritu divino) en su interior. Hay una jerarquía de "kamuis". El "kamui" más importante es la abuela tierra (el fuego), luego están los "kamuis" de las montañas (animales terrestres) y los del mar (animales marinos) y luego todo lo demás. No tienen sacerdotes o chamanes con dedicación exclusiva. El jefe de la aldea dirige las ceremonias religiosas que sean precisas; ceremonias que se reducen a la libación del vino, rezos en voz baja y la ofrenda de palillos de sauce con virutas de madera pegadas. Estos palillos se llaman "inau" (singular) y "nusa" (plural), y se colocan en un altar que se utiliza para ofrendar las cabezas de los animales sacrificados. El pueblo de los ainus agradece a los dioses antes de comer y reza a la deidad del fuego ("Huchi") cuando acaece una enfermedad. Creen que sus espíritus son inmortales y que serán recompensados después de la muerte con el ascenso a Kamui mosir (La tierra de los Dioses) o castigados en el infierno.

Algunos ainus del norte son miembros de la Iglesia ortodoxa rusa.

La cultura tradicional ainu es muy diferente de la japonesa. Al alcanzar determinada edad dejan de afeitarse, así que los hombres más viejos tienen enormes barbas y bigotes. Hombres y las mujeres por igual se cortan el pelo de los lados de la cabeza a nivel de los hombros, pero en la parte posterior el corte es semicircular. Al comenzar la pubertad, las mujeres se tatúan la boca, brazos, los órganos genitales externos y, en ocasiones, la frente, utilizando como colorante ceniza de corteza de abedul que se deposita en un tarro que cuelga sobre el fuego.

Su vestimenta tradicional es una capa tejida con hilo extraído de la corteza del olmo. Tiene mangas largas, casi llegan hasta los pies y están arolladas al cuerpo y atadas con un fajín o faja del mismo material. Las mujeres también llevan ropa interior de paño japonés. En invierno llevan pieles de animal con perneras de piel de ciervo y botas de piel de perro o de salmón. A ambos sexos les gusta llevar pendientes, que en el pasado se decía que hacían con las parras de la uva, y también portan collares llamados "tamasay", que las mujeres valoran mucho.

Cazan con arco y flechas envenenadas. Su alimentación consiste básicamente en carne de venado, oso, zorro, lobo, tejón, buey y caballo, así como pescado, cangrejos, ostras, aves, mijo, frutas, verduras, hierbas y raíces. Nunca comen el pescado o la carne crudos, sino que siempre cuecen o asan dichos alimentos.

Habitan en chozas techadas con cañas, las más grandes alcanzan casi los 7 metros, sin habitaciones y con un lugar para el fuego en el centro; no tienen chimenea, sólo un agujero en el techo; sólo tienen una ventana en el lado oriental y dos puertas. La casa del jefe de la aldea se usa como lugar de encuentro comunal cuando es necesario. En vez de utilizar muebles, los ainus se sientan en el suelo, que está cubierto con dos capas de alfombra, una de junco y otra de tela; y en vez de camas extienden planchas, las rodean con un acolchado y emplean pieles como cobertores. Cuando comen, los hombres usan palillos y unos utensilios que les sirven para apartar el bigote y las mujeres utilizan cucharas de madera.

PREMIO TU BLOG ME PONE ALAS Y PREMIO A LA AMISTAD


Este maravilloso Premio viene desde el Blog de mi queridisima Fayna ,autora del Blog " Bajando se sube al cielo", es un premio que me llena de orgullo por que mi amiga me cree merecedora de el.Aquí os dejo la descripción el premio que ha hecho ella"El siguiente premio es un impulso que he tenido. Llega desde mi corazón porque he sentido la necesidad de expresar de este modo la gratitud que le profeso a algunos espacios por "ponerme alas", por hacer que con su lectura olvide el tiempo y vuele".

Fayna muchas gracias por este Premio.



También me lo ha entregado Fayna, que es tremendamente generosa. Yo quiero entregaros este premio a todos los que entráis en este Blog, así que podéis cogerlo cuando queráis.
Un beso para todos.

MEME DESCUBRAMONOS

Autora de la pintura:© Isabel Navarro



Mi querida Fayna debe ya estar cansada de esperar a que publique el Meme que me envió ya hace tiempo!!!!!!!!.
Bueno pues a llegado la hora de que lo haga y deje de hacer el vago, según me dice Fayna las reglas son:
1* Responder a las preguntas en tu blog
2* Cambiar una pregunta que no te guste por otra inventada por ti.
3* Añadir una pregunta creada por ti.
4* Pasarlo a otras 8 personas.

UN BUEN LUGAR PARA RELAJARSE
En este momento de mi vida , en mi habitación oyendo música y con un buen libro en las manos.

¿TE ECHAS LA SIESTA?
Pues no me la echaba , pero ahora es casi una obligación.

¿QUIÉN HA SIDO LA ÚLTIMA PERSONA A LA QUE HAS ABRAZADO?
a mi madre , ayer que era su cumpleaños.

LA ÚLTIMA COSA QUE TE HAS COMPRADO
Telas para mi colcha de Pachword, que después de mucho tiempo he vuelto a retomar.

¿QUÉ ESCUCHAS AHORA MISMO?
Las noticias en la television.

¿TU ESTACIÓN DEL AÑO PREFERIDA?
El verano, lo mío es el sol.

¿QUÉ TIENES EN TU ARMARIO DEL BAÑO?
Ufff, yo que se, de todo... sobre todo perfumes, eso que ahora casi no me los puedo poner por mi intolerancia química, pero es algo a lo que no me resisto.

DÍ ALGO DE LA PERSONA QUE TE PASÓ ESTE MEME.
Bueno, de Fayna solo puedo decir cosas buenas, con ella no soy imparcial!!. Aunque parezca mentira nos unen más cosas que las que nos pueden separar, desde un primer momento parecía que la una era la otra parte de un mismo ser, hemos llegado a pensar las mismas cosas, ella no preguntármelas por que yo no pensara que me agobiaba y yo contestarselas sin saber que ella las había pensado.
Yo creo que es mi alma gemela, ¿por que sabéis en este universo siempre hay un alma que se complementa con nosotros.y ella es la mía.Espero que seamos amigas toda la vida y que algún día nos podamos conocer.
La quiero un montón!!!!!

SI PUDIERAS TENER UNA CASA TOTALMENTE AMUEBLADA EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO ¿DÓNDE TE GUSTARÍA QUE ESTUVIERA?
En Sidi Bud said o La Marsa (Túnez), Marrakech o Fez (Marruecos) en Kyoto(Japón), pero la que seguro tendría seria una en La Aldea del Roció(Huelva).

LUGAR FAVORITO DE VACACIONES
Me encantaría ir a Petra (Jordania) es mi viaje esperado, pero para veranear cualquier sitio al lado del mar, eso si siempre que el clima sea cálido, el frió me acobarda muchisimo.

¿CÓMO TOMAS EL CAFÉ?
El café no me gusta prefiero el té, en esto soy muy especial me encanta el Mochi, el té tradicional Japones, mi hija que es casi Nipona lo hace maravillosamente bien y desde luego el Marroquí o Tunecino con menta y piñones.

¿QUÉ QUERÍAS SER DE PEQUEÑA?
Lo que fui azafata de vuelo.

¿QUÉ ECHAS DE MENOS?
Mi perro Papik y mi caballo Sheakespeare, mis amigos más fieles.

¿QUÉ ESTÁS LEYENDO AHORA MISMO?
"Ginko: La Primera Doctora" de Watanabe Jun ichi,Una apasionante novela sobre la epopeya de la primera mujer médico en el Japón del siglo XIX.

¿VIVIRÍAS TU VIDA DE OTRA MANERA DE COMO LA VIVES AHORA?.
NO, definitivamente no... no es que me haya ido muy bien estos últimos años, pero lo más importante para mi es ser feliz con mi familia, es decir con mi marido y mi hija.Y no he podido tener mejor compañero de vida, ni regalo más grande que mi niña!!!!

¿VOLVERÍAS A CREAR EL BLOG?
Claro!!!!!

¿NO PODRÍAS VIVIR SIN?
Creo que puedo vivir sin.Todos lo podemos hacer.

¿CON QUÉ CELEBRIDAD TE IDENTIFICAS?
Con Karen Christence Dinesen, una mujer independiente, valiente y aventurera.

FÍSICAMENTE ¿QUIÉN ES TU HOMBRE IDEAL?
El físico por sí sólo no tiene atractivo para mí,la juventud y la belleza es algo perecedero,es una enfermedad que se cura con el paso de los años, me importa mucho más el interior de las personas, prefiero un hombre inteligente, como el que tengo al lado.

¿Qué prenda (ropa, calzado o complemento) tienes en casa que tenga mucho valor sentimental para ti y explica por qué?
Unos Zapatos de gala de Valentino que eran mi sueño de niña, al final con 53 años mi madre me los dio.

¿Cuál es tu color favorito?
Depende de la ocasión.Pero casi siempre me decanto por el Negro.

¿Cambiarías algo de ti misma?
Pues a estas alturas de la película, no ... Antes era una mujer con muy buen tipo, ahora soy mucha mujer( no gorda) jajajaja, y ya me esta bien, he aceptado mis kilos, mis canas y mis años.

UN SUEÑO
No.... no lo cuento!!!!!!

¿ TE CONSIDERAS UNA PERSONA POSITIVA?
Si... bueno a veces ... no siempre!!!

¿QUÉ LE PIDES A LA VIDA?
Que se encuentre una cura para la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica.Y que mi hija sea feliz.

CUÁL ES TU OLOR O PERFUME FAVORITO?
Mi perfume favorito son muchos pero los que siempre están son para el día , Agua de Loewe y para la noche" Coco" de Chanel.

¿QUÉ LE PIDES A UNA AMIGA?
Que sea fiel y discreta.

¿CREES QUE TODOS TENEMOS UN DESTINO YA MARCADO O QUE SOMOS NOSOTROS LOS QUE MARCAMOS CON NUESTRA ACTITUD Y COMPORTAMIENTOS NUESTRO DESTINO FRENTE A LA VIDA?
Creo que nacemos con nuestro destino marcado, pero no que sea inamovible, es decir que nosotros podemos cambiarlo ,según sea nuestra voluntad de hacer o dejar de hacer, la herencia genética y el entorno familiar en el que hemos nacido, no lo podemos cambiar ,pero la posición social o el ámbito social en el que nos movemos pueden cambiar por infinidad de causas.

¿QUÉ CENASTE ANOCHE?
Crema de calabacín y sándwich de salmón ahumado


Mis nominados son:

LUX AETERNA, del Blog " Los reyes magos no existen".

LUISA ,del Blog " Crisântemo"

PAZ, del Blog "Dormiluno Blog"

FADE, del Blog "Más allá de lo inexplicable"

NEREA, del Blog "Libros Prácticos"

DEAN, del Blog " Dean Blog"

DAVID, del Blog "Un hombre contra el Mundo"

AROLTERNELL, del Blog " Sombra y penumbra"

No quiero que os sintáis obligados a hacerlo , si lo creéis conveniente pues perfecto y si no lo queréis hacer pues estáis en vuestro derecho, eso si los que no se encuentren en la lista y quieran hacerlo , esta a vuestra disposición.