¿SEGURO QUE TÚ NO ERES MACHISTA? CAP.II

ELLOS NUNCA EXPRESAN SUS SENTIMIENTOS. Sí lo hacen, pero de una manera distinta a la nuestra. El libro Brújula para navegantes emocionales (Ed. Aguilar) de Elsa Punset, nos ayuda a decodificar este ‘ raro’ comportamiento de nuestros compañeros: “Llamamos inundación emocional a ese miedo de los hombres a verse abrumados por sus emociones. Esta desventaja evita a menudo que participen en una relación. Cuando ellos interceptan sus sentimientos, especialmente aquellos más potentes como el miedo, la ira, la tristeza o la ansiedad, tienen más probabilidades que las mujeres de verse engullidos por estas emociones porque temen perder el control. Cuando los hombres se cierran en banda y se niegan a hablar con sus parejas, a menudo es por miedo a verse abrumados por sus emociones”. Y hay más: según la escritora, ellos expresan el amor, la conexión, la intimidad ¡y a veces el enfado!... por medio del sexo.

¡NIÑA, PON LA MESA!, le ordenas a tu hija. ¿Y al ‘niño’? A él no le dices nada, permanece tranquilamente sentado en el sofá viendo las carreras de motos. Según la psicóloga infantil y juvenil Susana Beltrán, directora de Psicoat (tel.: 932 848 881), en realidad los adolescentes de ahora están cada vez más concienciados con la participación en las tareas del hogar, aunque podrían asumir más responsabilidades de las que los adultos les damos. Ellos suelen hacerse la cama, recoger su ropa sucia, poner o quitar la mesa y pasear al perro, pero lo habitual es que la limpieza y la cocina recaigan en el sexo femenino o en una persona contratada para ello. Ya que los chicos están predispuestos al reparto de las tareas domésticas, no pretendas malcriar a tu hijo; las chicas de su generación te lo agradecerán.

SEXO, SÓLO POR AMOR. ¿Estás convencida de que la mujer se vincula emocionalmente en el sexo más que el hombre? Según el filósofo José Antonio Marina, en su libro El rompecabezas de la sexualidad(Ed. Anagrama): “El amor no estaba en sus orígenes ligado al sexo. La relación sexual es poco afectuosa entre nuestros primos animales. Nosotros hemos sentimentalizado la sexualidad, y le hemos transferido la ternura que en un principio iba dirigida a los seres pequeños y vulnerables, los niños”. Es cierto que muchas mujeres necesitan sentirse ligadas emocionalmente a un hombre para irse a la cama con él, pero según los testimonios recogidos por las periodistas Sonsoles Fuentes y Laura Carrión en su libro Dímelo al oído (Ed. Temas de hoy) acerca de las fantasías sexuales de las españolas, muchas mujeres relatan que han descubierto el verdadero placer sexual tras poner fin a una relación estable, por lo que ésta significa respecto a la rutina y la monotonía. Muchas de nosotras nos sentimos más desinhibidas y libres cuando practicamos sexo con amantes con los que nos une un vínculo emocional, ya que en esas aventuras no hay más objetivo que el goce por sí mismo.


EL DESEO SE ACABA CON LA MENOPAUSIA. A partir de tu última regla tu cuerpo cambia de forma, peso y textura y, tal vez tú, poco a poco, te vas abandonando y te alejas de todo lo que implica seducción. Eso significa que probablemente estás convencida de que la menopausia significa el fin de la sexualidad. Te equivocas. La escritora Elsa Punset en su libro Brújula para navegantes emocionales (Ed. Aguilar) asegura que “El sexo en la pareja es un nexo de unión fortísimo. Los estudios corroboran que los matrimonios que viven sin un buen entendimientos sexual son mucho más frágiles. Éste es fundamental en la pareja, no es accesorio. El sexo es un elemento de comunicación emocional que ayuda a compensar otros problemas de comunicación; es una expresión de unión y fusión mutua que expresa la complicidad y solidaridad entre dos personas”. ¿Necesitas más argumentos?

GRAN PROFESIONAL, MALA MADRE. Estás convencida de que ambas facetas son incompatibles en las mujeres: si persigues el éxito profesional acabarás con una vida personal desastrosa. Pues no siempre tiene por qué ser así... salvo que te dejes llevar por la culpa. Según el psicoterapeuta Luis Muiño, autor del libro No elijas: vive y trabaja (Ed. Debolsillo), caemos en el error de sentimos responsables de un excesivo número de problemas y de una infinita cantidad de personas. Y nos avisa de que “el exceso de responsabilización se transforma en culpa, y la culpabilidad nos lleva a sentir que nuestro tiempo es insuficiente y, al final, tiraremos la toalla”. Su antídoto para esta culpa: disfruta de cuidar y de que te cuiden; sé consciente de que perteneces a la familia. Pero no olvides de que eres, también, persona, y que tienes tus propias necesidades.

PENSARÁ QUE SOY UNA FRESCA... ¿Te da vergüenza pedirle a tu pareja que se ‘entretenga’ con tu cuerpo para que llegues al orgasmo? En 1970 apareció la primera edición de todo un clásico en sexualidad: la obra Human Sexual Response (La respuesta sexual humana) donde los doctores William H. Masters y Virginia E. Johnson vertieron sus descubrimientos sobre el coito tras once años de investigación: que los llamados “preliminares” no debían ser tomados como un juego introductorio, sino que era indispensable disfrutar de la fase de excitación en sí misma en vez de considerarla un medio para alcanzar el orgasmo. Por su lado, la Doctora Shere Hite, quien en su primer Informe, en 1976, dejó claro que la gran mayoría de las mujeres no llegan al orgasmo durante al penetración, y que necesitan una estimulación extra, aconseja: “Deberíamos dejar de pensar en tener un coito perfecto y sustituirlo por un deseo de expresarnos corporalmente, como si no tuviéramos palabras”.l